Home/Insólito/El misterioso vínculo entre huevos de dinosaurio hallados en Francia y la Patagonia argentina

El misterioso vínculo entre huevos de dinosaurio hallados en Francia y la Patagonia argentina

Facebook
Twitter
Pinterest
Laguna de Los Tres Patagonia, Argentina © Dmitrii Pichugin | Dreamstime.com

Los huevos de dinosaurio encontrados en el sur de Francia han abierto una pregunta tan extraña como fascinante: ¿cómo pueden estar conectados unos fósiles hallados cerca de Montpellier con otros descubiertos al otro lado del Atlántico, en la Patagonia argentina? La respuesta no apunta a viajes imposibles, sino a una historia mucho más antigua, cuando los continentes no estaban distribuidos como hoy.

El geólogo Alain Cabot, fundador del Musée-Parc des Dinosaures de Mèze, sostiene que los huevos de dinosaurio encontrados en su terreno podrían pertenecer a la estirpe de los titanosaurios, enormes dinosaurios herbívoros de cuello largo que también habitaron la Patagonia hace al menos 70 millones de años. Cabot explicó a EFE que los primeros huevos aparecieron en octubre, en una zona arcillosa, después de excavar apenas unos centímetros. Según su estimación, bajo tierra podría haber centenares más.

El hallazgo llamó la atención por la cantidad y el estado de los fósiles. Algunos tienen una forma similar a un balón de fútbol fosilizado, pesan alrededor de cinco kilos y presentan una superficie rugosa, comparable con la textura de una cáscara de aguacate. Para Cabot, el valor del descubrimiento no está solo en su rareza, sino en la posibilidad de comparar estos restos con los famosos huevos de titanosaurio hallados en Auca Mahuevo, en la Patagonia argentina.

Esa comparación es plausible, aunque debe manejarse con prudencia. Durante el Cretácico, la configuración de los continentes permitía intercambios biológicos distintos a los actuales. Los titanosaurios fueron un grupo ampliamente distribuido, con presencia en varias regiones del mundo. Por eso, encontrar huevos similares en Francia y Argentina no significa que los mismos animales cruzaran un océano como lo conocemos hoy, sino que pudieron existir linajes emparentados en territorios que entonces formaban parte de un planeta muy diferente.

El yacimiento de Auca Mahuevo, descubierto en 1997 por una expedición liderada por Rodolfo Coria y Luis Chiappe, fue histórico porque allí aparecieron miles de huevos y embriones de titanosaurios con restos de piel fosilizada. En Mèze, en cambio, los huevos no conservarían embriones, probablemente por las condiciones químicas del suelo.

Por ahora, el descubrimiento francés avanza más por el entusiasmo de Cabot que por una investigación académica amplia. El CNRS, principal centro de investigación científica de Francia, no participa actualmente en los estudios del nuevo yacimiento. Aun así, los huevos de dinosaurio de Mèze ofrecen una pista intrigante sobre cómo se reproducían estos gigantes y cómo sus huellas quedaron repartidas en lugares que hoy parecen separados por mundos enteros.

El Especialito

El Especialito

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *