El Mundial de fútbol de 2026 tendrá un impacto económico positivo en México, aunque moderado, según estimaciones de Moody’s Analytics.
La firma prevé que el torneo aportará 0,13 puntos porcentuales al crecimiento del producto interno bruto, en un contexto donde la economía mexicana apenas crecería un 1,5 % este año.
El análisis señala que el principal impulso provendrá del turismo y la venta de boletos. A diferencia de otros mundiales, los países sede utilizarán en gran medida infraestructura ya existente, lo que limita el efecto de nuevas inversiones.
En México, las remodelaciones de los estadios fueron financiadas casi en su totalidad por el sector privado, lo que reduce el gasto público asociado al evento.
Un impacto más visible en México
Aunque el país albergará menos partidos que Estados Unidos, Moody’s considera que el efecto será más perceptible por el tamaño de su economía y el peso del gasto turístico.
Ciudad de México aparece como uno de los principales beneficiarios. Su perfil como destino internacional y su ubicación estratégica podrían impulsar el consumo en sectores como hotelería, restaurantes y entretenimiento.
El informe también subraya que México será el primer país en organizar tres Copas del Mundo. Sin embargo, anticipa que los beneficios en infraestructura serán menores en comparación con los torneos de 1970 y 1986.
Estimaciones más optimistas desde el sector financiero
Otras instituciones proyectan un impacto mayor. Banorte calcula que el efecto podría situarse entre 0,42 y 0,62 puntos del PIB, mientras que BBVA lo estima en torno a 0,3 puntos.
Deloitte, por su parte, prevé un impacto de más de 2.700 millones de dólares y la creación de hasta 100.000 empleos, junto con la llegada de cientos de miles de turistas.
Desde el sector empresarial, las proyecciones son aún más altas. Organismos comerciales estiman beneficios económicos que podrían triplicar las cifras oficiales.
La Federación Mexicana de Fútbol también anticipa ingresos significativos y millones de visitantes durante el torneo.
En conjunto, las cifras reflejan expectativas variadas, aunque coinciden en que el Mundial representará un impulso relevante para la economía mexicana, especialmente en sectores vinculados al turismo y los servicios.