Carolina Durante ya puede decir que tocó en Coachella, ese lugar donde medio planeta musical va a demostrar que existe.
La banda madrileña debutó la semana pasada en el festival y repite este viernes, en lo que no es solo un logro simbólico, sino un intento bastante claro de abrirse camino en Estados Unidos.
“Traemos nuestras canciones, nuestra propuesta”, explicó el vocalista Diego Ibáñez durante su paso por Los Ángeles.
No hay giro de estilo ni intento desesperado por sonar internacionales. Siguen siendo ellos.
Un paso calculado, aunque no lo parezca
El grupo no se hace ilusiones mágicas. Coachella no garantiza nada.
Pero sí funciona como puerta de entrada.
La idea es sencilla. Aprovechar la visibilidad para, más adelante, poder hacer una gira más sólida en Estados Unidos.
Porque tocar en el festival está bien. Que alguien vaya a verte después, mejor.
Madrid como identidad, no como límite
Lejos de suavizar sus referencias locales, Carolina Durante insiste en ellas.
Hablan de bares de Malasaña, de lugares concretos, de una vida muy madrileña.
Y, contra toda lógica que algunos ejecutivos de música aún no superan, eso no parece ser un problema.
“Cada cual identifica su propio bar”, explicó el guitarrista Martín Vallhonrat.
La gente conecta igual, aunque no tenga idea de dónde queda Malasaña.
Curioso cómo funciona eso.
Primer contacto con el público estadounidense
Entre sus presentaciones en Coachella, la banda también tocó en salas de Los Ángeles.
Ahí el filtro es más directo. Menos hype, más reacción real.
Compartieron escenario con Wednesday, un grupo al que siguen desde hace tiempo.
No es una banda gigantesca, pero para ellos sí tiene peso.
Y eso, en el fondo, dice bastante más que cualquier cartel de festival.
El idioma no es el problema
El grupo no ve el español como una barrera.
Confían en el público latino en Estados Unidos, pero también en algo más básico.
Que la música funciona aunque no entiendas cada palabra.
Porque, al final, lo que cuentan no es tan distinto.
Ni en Madrid ni en Los Ángeles.
Un logro que no estaba en el plan
Coachella no era una meta inmediata para la banda.
Hace un año, llenar estadios en España parecía más probable que terminar en el desierto de California.
Pero pasó.
Y aunque no cambie todo de un día para otro, sí deja algo claro.
No todos los grupos españoles llegan ahí.
Y cuando pasa, conviene aprovecharlo antes de que el algoritmo se olvide de ti.