El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que la guerra con Irán “terminó hoy” y expresó confianza en que las negociaciones con Teherán están cerca de producir un acuerdo formal. Sin embargo, medios estatales iraníes advirtieron que todavía no existe un pacto definitivo.
Las declaraciones del mandatario llegaron después de varios días de fuerte tensión militar en Medio Oriente. En ese periodo se registraron ataques iraníes contra fuerzas estadounidenses y bombardeos de represalia ordenados por Washington contra instalaciones militares cerca del estrecho de Ormuz.
Durante un acto telemático de apoyo a un candidato republicano a gobernador en Georgia, Trump afirmó que un pacto entre ambos países es inminente. Horas antes, había ordenado cancelar nuevos ataques contra objetivos iraníes, una decisión que presentó como señal de avances diplomáticos.
Un acuerdo pendiente de formalización
Trump también dijo en la Casa Blanca que su Gobierno alcanzó un “gran acuerdo” para resolver el conflicto, aunque reconoció que aún debe formalizarse.
“Acabamos de alcanzar un gran acuerdo para resolver el conflicto con Irán. Ahora queda pendiente la formalización, lo cual debería completarse en los próximos días”, declaró ante periodistas en el Despacho Oval.
El presidente agregó que la firma podría realizarse este fin de semana en Europa. Según adelantó, el vicepresidente J.D. Vance sería quien acudiría al acto en representación de la Administración estadounidense.
Trump explicó que no asistiría porque tiene previsto encabezar este domingo un evento deportivo en la Casa Blanca por su cumpleaños número 80. Después viajará a Europa para participar en la Cumbre del G7, que comienza el lunes.
Teherán mantiene cautela
Pese al optimismo de Washington, las autoridades iraníes no confirmaron un acuerdo. Medios estatales de la República Islámica señalaron que las conversaciones siguen abiertas y que no se ha formalizado ningún entendimiento entre las partes.
La diferencia de tono entre ambos gobiernos deja el proceso en un punto delicado. Mientras Trump intenta presentar el conflicto como resuelto, Teherán evita dar por cerrado un pacto que aún no ha sido anunciado de manera conjunta.
Esa cautela resulta clave después de una escalada que puso bajo presión a la región y elevó el temor a un enfrentamiento más amplio.
Días de ataques y presión militar
La posible salida diplomática llega tras una cadena de choques militares. Según la información disponible, fuerzas iraníes atacaron posiciones estadounidenses en la región. Washington respondió con bombardeos contra instalaciones militares vinculadas a Irán cerca del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas.
La tensión también estuvo marcada por declaraciones duras de Trump, quien en días anteriores había advertido que Teherán debía enfrentar consecuencias por no cerrar antes un acuerdo.
Ahora, el mandatario busca cambiar el mensaje hacia una posible resolución. Aun así, el camino dependerá de si ambas partes logran convertir las conversaciones en un documento aceptado y firmado.
Una negociación con impacto internacional
Un acuerdo entre Estados Unidos e Irán tendría repercusiones inmediatas para Medio Oriente, los mercados energéticos y la política exterior estadounidense. También podría aliviar la presión sobre aliados de Washington en la región, incluido Israel, tras días de enfrentamientos y amenazas cruzadas.
La posible firma en Europa añadiría una dimensión internacional al proceso, especialmente por la cercanía de la Cumbre del G7. Ese encuentro reunirá a líderes de las principales economías democráticas y podría convertirse en escenario de nuevas conversaciones sobre seguridad regional.
Por ahora, la Casa Blanca transmite confianza. Desde Teherán, el mensaje es más prudente.
Trump afirma que la guerra terminó. Irán dice que aún no hay acuerdo definitivo. Entre esas dos versiones se juega ahora la credibilidad de una negociación que podría bajar la tensión o abrir una nueva fase de incertidumbre si las expectativas no se cumplen.