Carlos Alcaraz fue reconocido con el premio Laureus al mejor deportista del año, consolidando una temporada en la que dominó el circuito y volvió a posicionarse como una de las grandes figuras del tenis mundial.
El tenista español recibió el galardón este lunes en Madrid, tras un 2025 en el que conquistó ocho títulos y cerró el año como número uno del mundo.
Carlos Alcaraz Laureus tras una temporada dominante
El premio Carlos Alcaraz Laureus llega después de un año marcado por triunfos en torneos de alto nivel, incluyendo Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos.
El murciano, de 22 años, ya había sido reconocido como revelación del año en 2023, y ahora suma el principal reconocimiento individual de la academia deportiva.
En la edición anterior había estado nominado, pero el galardón fue para el sueco Armand Duplantis, quien este año volvió a figurar entre los candidatos.
Competencia entre grandes figuras del deporte
Alcaraz se impuso a una lista de finalistas de alto nivel, que incluía al italiano Jannik Sinner, el piloto Marc Márquez, el futbolista Ousmane Dembélé y el ciclista Tadej Pogacar.
El reconocimiento refuerza su estatus en una generación marcada por talento emergente y figuras consolidadas en distintas disciplinas.
Un año de títulos y regularidad
Durante 2025, Alcaraz acumuló ocho títulos en el circuito ATP: Tokio, Cincinnati, Queens, Roland Garros, Roma, Montecarlo, Rotterdam y el Abierto de Estados Unidos.
Cerró el año con un balance de 71 victorias y 9 derrotas, cifras que le permitieron recuperar el número uno del mundo en noviembre y mantenerlo durante 22 semanas.
En lo que va de 2026, ya ha sumado nuevos títulos en Australia y Doha, confirmando su continuidad en la élite.
Presente marcado por una lesión
A pesar del reconocimiento, Alcaraz no podrá competir en el Abierto de Madrid debido a una lesión en la muñeca derecha sufrida en el torneo de Barcelona.
Actualmente ocupa el segundo lugar del ranking mundial tras perder la final del Masters 1000 de Montecarlo ante Jannik Sinner.
El premio llega en un momento de pausa obligada, pero también como confirmación de que, incluso con tropiezos, sigue siendo uno de los nombres que definen el tenis actual.