La defensa de Maduro sumó una nueva figura de alto perfil en Nueva York. Anna Estevao, abogada que participó en el equipo legal de Sean “Diddy” Combs, fue incorporada formalmente al caso que enfrenta el exmandatario venezolano en el Tribunal Federal para el Distrito Sur de Nueva York.
Según registros judiciales consultados por EFE, Estevao fue añadida al equipo legal mediante una notificación presentada ante la corte. Maduro enfrenta cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas en Estados Unidos, acusaciones por las que se ha declarado no culpable.
La incorporación llega en un momento clave para el caso. La próxima audiencia está prevista para el 30 de junio en Manhattan, mientras los abogados preparan mociones previas al juicio. El proceso se perfila como uno de los más complejos y políticamente sensibles en la justicia federal estadounidense.
Una abogada vinculada al juicio de Diddy
Estevao formó parte de la defensa de Sean “Diddy” Combs durante un juicio seguido de cerca por la prensa internacional. En ese proceso, el magnate del hip-hop fue absuelto de los cargos más graves de tráfico sexual y crimen organizado, aunque enfrentó condenas por otros delitos.
Durante el juicio, Estevao tuvo un papel visible en el contrainterrogatorio de Casandra Ventura, expareja de Combs y principal testigo de la acusación. Su participación la colocó entre las abogadas más observadas del caso.
Ahora, su llegada a la defensa de Maduro refuerza un equipo que ya estaba encabezado por Barry Pollack. El abogado es conocido por haber representado al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, y por manejar casos de alta exposición pública.
Barry Pollack prepara la estrategia legal
La incorporación de Estevao se produjo dos días después de que Pollack anunciara su llegada al bufete Harris Trzaskoma. Ese movimiento reorganizó parte del equipo legal que representará a Maduro ante la corte federal.
Pollack ha adelantado que buscará impugnar la legalidad de la captura y traslado del exmandatario venezolano a Estados Unidos. Esa línea de defensa apunta a cuestionar no solo los cargos, sino también la forma en que Maduro terminó bajo jurisdicción estadounidense.
El caso tiene un componente jurídico delicado. La defensa podría intentar argumentar que el proceso viola principios de soberanía, inmunidad o debido proceso. La fiscalía, por su parte, sostiene que las acusaciones forman parte de un esquema criminal vinculado al narcotráfico internacional.
Fondos venezolanos para pagar abogados
Otro punto relevante del caso es el financiamiento de la defensa. En abril, el Gobierno de Estados Unidos permitió que el Estado venezolano cubriera los gastos legales de Maduro, después de una disputa sobre el uso de fondos públicos para pagar honorarios de abogados.
La decisión fue registrada en presentaciones ante el juez Alvin Hellerstein. Ese cambio permitió sortear restricciones previas vinculadas con sanciones vigentes, aunque bajo condiciones específicas sobre el origen y disponibilidad del dinero.
El tema no es menor. En casos de esta magnitud, la capacidad de financiar una defensa amplia puede influir en el ritmo del proceso, la preparación de mociones y la revisión de pruebas.
Un caso con alto peso político
El proceso contra Maduro se desarrolla en un ambiente de fuerte tensión diplomática y judicial. Estados Unidos lo acusa de delitos graves relacionados con narcoterrorismo y tráfico de drogas. El exmandatario, en cambio, ha rechazado las acusaciones y se ha declarado no culpable.
La llegada de Estevao añade experiencia en litigios mediáticos y de alto riesgo. También confirma que la defensa busca formar un equipo capaz de enfrentar un expediente técnico, político y simbólicamente cargado.
Por ahora, el próximo momento clave será la audiencia del 30 de junio. Allí podrían definirse nuevos pasos procesales y el calendario de las mociones previas al juicio. Mientras tanto, la defensa de Maduro intenta fortalecer su estrategia antes de una batalla legal que promete extenderse y mantener la atención internacional.