El Festival de San Sebastián volverá a poner el foco en el cine latinoamericano con cinco películas de México, Chile y Paraguay en la sección Horizontes Latinos. La muestra, una de las más importantes del certamen para la región, reunirá trabajos de Diego Luna, Fernando Eimbcke, Fernanda Tovar, Manuela Martelli y Marcelo Martinessi.
La edición 74 del festival confirmó la presencia de tres producciones vinculadas a cineastas mexicanos, una chilena y una paraguaya. Todas competirán en Horizontes Latinos, sección dedicada a películas latinoamericanas inéditas en España y con fuerte recorrido autoral.
Según la lista provisional del propio Festival de San Sebastián, Ceniza en la boca, de Diego Luna, Chicas tristes, de Fernanda Tovar, Moscas, de Fernando Eimbcke, El deshielo, de Manuela Martelli, y Narciso, de Marcelo Martinessi, forman parte de la selección anunciada.
México llega con tres miradas
La presencia mexicana será una de las más fuertes de la sección. Diego Luna competirá con Ceniza en la boca, adaptación de la novela homónima de Brenda Navarro. La historia sigue a dos hermanos que viajan de México a España para reunirse con su madre, quien lleva años trabajando allí de forma irregular.
El proyecto ya fue presentado en una sesión especial del Festival de Cannes y aborda temas como migración, familia, identidad y desarraigo. Es un terreno sensible, especialmente para audiencias latinas que conocen de cerca las rupturas familiares que puede provocar la migración.
Fernanda Tovar llegará con Chicas tristes, su ópera prima. La película cuenta la amistad entre dos jóvenes, la Maestra y Paula, y ya tuvo un paso destacado por la Berlinale, donde recibió el Oso de Cristal del jurado juvenil y el Gran Premio del jurado internacional en la sección Generación.
También estará Moscas, de Fernando Eimbcke. La cinta, presentada en la competición oficial de Berlín, narra en blanco y negro la relación entre un niño y una mujer en Ciudad de México, mientras la madre del pequeño permanece hospitalizada.
Chile y Paraguay también compiten
La chilena Manuela Martelli participará con El deshielo, una historia tensa sobre la desaparición de una turista. La película fue seleccionada en Una cierta mirada de Cannes y utiliza el misterio como vía para tocar una herida profunda de Chile: las desapariciones durante la dictadura militar de Augusto Pinochet.
Por Paraguay competirá Marcelo Martinessi con Narciso, su segundo largometraje. La película retrata la sociedad paraguaya al inicio de un régimen autoritario, con el rock & roll y la radio como elementos de ruptura. La obra también pasó por la Berlinale antes de llegar a San Sebastián.
Todas estas películas tienen coproducción española, según destacaron el director del festival, José Luis Rebordinos, y Maialen Beloki, subdirectora y próxima responsable del certamen.
Más cine español y latino en el festival
Además de Horizontes Latinos, el festival incluirá otros títulos con fuerte interés para el público hispano. Fuera de competición, en la sección oficial, se proyectará Bajañí, el nuevo trabajo de Fernando Trueba, centrado en el guitarrista Niño Josele y en un recorrido por escenarios de Almería, Madrid, Nueva York y Brasil.
También se presentará la serie Más allá de la sociedad, de Carlos Torres, sobre el duelo de los sobrevivientes de la tragedia de los Andes. La historia comienza donde terminaba la película de Juan Antonio Bayona sobre esos hechos.
En el Velódromo se verá Lejos de los árboles, de Meritxell Colell, que sigue el viaje de una mujer por Perú para crear un mapa de sonidos y tender un puente entre Europa y los Andes.
La selección confirma el peso del cine latinoamericano en San Sebastián. No se trata solo de presencia regional. Son películas que vienen de Berlín, Cannes y otros espacios internacionales, con historias sobre migración, memoria, amistad, autoritarismo y heridas sociales.
Horizontes Latinos vuelve a funcionar como una vitrina necesaria. En una industria dominada muchas veces por grandes franquicias, esta sección recuerda que el cine también sirve para mirar de frente lo íntimo, lo político y lo que todavía duele.