El actor puertorriqueño Carlos Ponce interpreta a un sacerdote en ‘Ethan Bloom’, una nueva película que mezcla comedia y reflexión religiosa a partir de la historia de un adolescente judío que decide convertirse al catolicismo en Miami.
La cinta, estrenada este fin de semana en cines, sigue la vida de Ethan Bloomfield, un niño judío de 13 años que se encuentra preparando su Bar Mitzvah cuando sorprende a su familia al anunciar que quiere convertirse al catolicismo tras la muerte de su madre.
Ponce da vida al padre Díaz, el sacerdote que se convierte en guía espiritual del joven en medio del conflicto que esta decisión provoca con su padre, Gary Bloomfield, interpretado por el actor Joshua Malina.
Una historia cercana a la realidad
En entrevista con EFE, el artista boricua explicó que la trama aborda temas sensibles como la religión y la identidad, pero lo hace desde un tono humano y cercano.
Según Ponce, la historia refleja situaciones que podrían ocurrir en la vida real.
“Es una historia que muy bien puede ser real. Un niño que no se encuentra dentro de su propia religión, tiene una pérdida en su familia, su mamá específicamente, y empieza a ver en la Virgen María la imagen de su mamá”, explicó el actor.
Esa conexión emocional lleva al personaje a cuestionar su fe y buscar un nuevo camino espiritual.
Humor en medio del debate religioso
Aunque la película toca temas profundos, el actor señala que el guion también abre espacio para el humor.
Los personajes, dice, terminan preguntándose en varios momentos qué es exactamente lo que están discutiendo y por qué.
Para Ponce, el mensaje principal de la película es ofrecer esperanza en tiempos en los que muchas personas sienten incertidumbre.
El actor afirmó que espera que el filme permita a los espectadores tener “un momento de alegría, tranquilidad, paz y esperanza”, en una época en la que, según él, la sociedad vive constantemente “bombardeada de información”.
Un papel que le resultó natural
Ponce también confesó que interpretar a un sacerdote no representó un gran desafío.
El actor explicó que se identifica con el rol de consejero y mentor, algo que trasladó fácilmente al personaje.
Según el artista, el padre Díaz representa a una persona neutral, capaz de orientar sin juzgar las creencias o decisiones de los demás.
Fe y nuevas generaciones
Durante la conversación, el actor también reflexionó sobre la relación actual de los jóvenes con la religión.
A su juicio, las nuevas generaciones crecen fuertemente influenciadas por la información que reciben a través de las redes sociales y los algoritmos.
“Hay una generación entera creciendo con lo que le están poniendo en sus teléfonos”, señaló.
Un retrato diferente de Miami
La película también ofrece una visión distinta de Miami, alejándose de la imagen glamorosa que suele aparecer en el cine.
Ponce explicó que la cinta muestra un ambiente más cotidiano y cercano al que viven los residentes de la ciudad.
Se trata, dijo, de un Miami de barrios, iglesias y encuentros comunitarios, donde la gente se reúne a tomar café en las tradicionales ventanitas y comparte la vida diaria con sus vecinos.
Ese entorno sirve de escenario para una historia que mezcla familia, fe y búsqueda personal en medio de una comunidad diversa.










