La sandía no solo sirve para comerse en rebanadas junto a la piscina. En esta ensalada de sandía, su dulzura se combina con queso feta, arúgula y un aliño simple de limón y aceite de oliva para crear un plato fresco, salado y muy fácil de llevar a la mesa.
La imagen muestra una versión elegante, con bolas de sandía, hojas verdes y trozos de feta. Es una receta ideal para el verano porque no requiere cocción, se arma en minutos y tiene suficiente contraste para sentirse especial. La sandía aporta jugo y frescura, el feta pone sal y cremosidad, mientras la arúgula suma un toque ligeramente picante.
Para que la ensalada de sandía quede bien, la fruta debe estar fría, firme y dulce. Si está aguada o demasiado madura, el plato pierde estructura.
Ingredientes para la ensalada de sandía
- 4 tazas de sandía fría, en bolas o cubos
- 3 tazas de arúgula fresca
- 3/4 taza de queso feta desmenuzado o en trozos
- 2 cucharadas de hojas de menta fresca, opcional
- 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
- 1 cucharada de jugo de limón fresco
- 1 cucharadita de ralladura de limón, opcional
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Sal en escamas o una pizca de sal, solo si hace falta
- Reducción de balsámico, opcional
Preparación
Primero, corta la sandía en cubos medianos o forma bolas con una cuchara parisina. Colócala en el refrigerador hasta el momento de armar la ensalada.
Luego, lava y seca muy bien la arúgula. Este paso es importante porque las hojas mojadas diluyen el aliño y hacen que la ensalada pierda textura.
Después, mezcla en un recipiente pequeño el aceite de oliva, el jugo de limón, la ralladura si la usas y un poco de pimienta negra.
A continuación, coloca la arúgula en una fuente amplia. Añade la sandía fría y distribuye el queso feta por encima.
Rocía el aliño justo antes de servir. Mezcla con mucha suavidad para no romper demasiado la fruta ni deshacer el queso.
Finalmente, termina con menta fresca, un poco más de pimienta y, si deseas, unas gotas de reducción de balsámico.
Consejos útiles
- Usa sandía fría y firme. Una sandía demasiado madura suelta mucho líquido.
- No aliñes la ensalada con demasiada anticipación. La sal y el limón hacen que la sandía suelte jugo.
- El feta ya es salado, así que prueba antes de añadir más sal.
- Si quieres más textura, agrega pepino en medias lunas o pistachos tostados.
- Para una presentación similar a la foto, usa una cuchara parisina para formar bolas de sandía.
Cómo servir la ensalada de sandía
La ensalada de sandía se sirve fría, recién armada, como entrada, acompañante de carnes a la parrilla, pollo, pescado o una mesa de verano con platos ligeros.
Al probarla, debe sentirse jugosa, salada, cítrica y fresca. La arúgula evita que la sandía se sienta demasiado dulce, el feta aporta contraste y el limón levanta todo sin complicarlo. Es una receta sencilla, pero cuando los ingredientes están bien fríos y bien balanceados, tiene exactamente lo que se busca en verano: frescura inmediata.