En muchas casas irlandesas, el día después de una gran comida no se desperdicia nada. Así nació el hash irlandés de carne curada: una receta sencilla que transforma sobras en un desayuno o almuerzo contundente.
Es rústico, dorado, crujiente por fuera y suave por dentro. Y cuando le agregas un huevo encima, la yema lo une todo de forma casi perfecta.
Ingredientes
- 2 tazas de carne de res curada cocida y picada
- 3 papas medianas cocidas y cortadas en cubos
- ½ taza de repollo picado finamente
- ¼ taza de zanahoria en cubos pequeños
- ½ cebolla picada
- 2 cucharadas de aceite o mantequilla
- Sal y pimienta al gusto
- 2 huevos
Preparación
- Calienta una sartén amplia a fuego medio y agrega el aceite o la mantequilla.
- Sofríe la cebolla hasta que esté transparente.
- Incorpora la papa y cocina hasta que empiece a dorarse. No la muevas demasiado si quieres que forme costra.
- Añade la carne curada, el repollo y la zanahoria. Mezcla y cocina unos minutos más hasta que todo esté bien caliente y ligeramente crujiente.
- Ajusta sal y pimienta.
- En otra sartén, cocina los huevos al gusto.
- Sirve el hash caliente y coloca el huevo encima.
Es un plato simple, directo y muy honesto. Ideal para publicar este fin de semana y dar una alternativa salada antes de que todos se concentren solo en postres y pan.
Mucho más interesante que repetir lo mismo con otra introducción reciclada.










