El Departamento de Defensa de Estados Unidos eliminó la obligatoriedad de la vacuna contra la gripe para los miembros de las Fuerzas Armadas, que a partir de ahora será opcional.
La medida aplica tanto a militares en servicio activo como en la reserva, además del personal civil del Pentágono.
Vacuna gripe militares Estados Unidos pasa a ser opcional
La nueva política entra en vigor de inmediato, según un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
El funcionario defendió la decisión asegurando que la obligatoriedad “carece de racionalidad” y forma parte de medidas que, según él, debilitan la capacidad operativa del ejército.
Cambio que rompe con la práctica sanitaria tradicional
Durante años, la vacunación contra la gripe ha sido un requisito estándar dentro de las fuerzas armadas, debido al riesgo de brotes en entornos cerrados y de alta movilidad.
Ahora, la decisión queda en manos de cada integrante.
Hegseth animó a vacunarse solo a quienes consideren que les beneficia personalmente, subrayando la libertad individual como principio central de la nueva política.
Contexto político y sanitario
El cambio se produce en una administración que ha mostrado escepticismo hacia las vacunas en varias ocasiones.
Figuras clave del gobierno, como el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr., han cuestionado públicamente las inmunizaciones, incluso sin respaldo científico.
El propio presidente Donald Trump también ha generado polémica en el pasado por declaraciones que vinculan vacunas con el autismo, una afirmación desmentida ampliamente por la comunidad científica.
Un giro con posibles consecuencias
La decisión marca un giro significativo en la política sanitaria del ejército estadounidense, donde la prevención de enfermedades ha sido históricamente considerada parte de la preparación militar.
Ahora, la estrategia cambia hacia la elección individual.
Porque claro, nada dice “eficiencia militar” como dejar decisiones de salud colectiva al criterio personal de miles de personas viviendo y entrenando juntas.