Meta enfrenta desde este lunes un nuevo juicio en Nuevo México por sus prácticas de seguridad en Instagram y Facebook, en un caso que busca determinar si la compañía no protegió adecuadamente a menores de edad frente a depredadores en sus plataformas.
El proceso se realizará sin jurado y estará en manos de un juez, quien deberá decidir si las acciones de la empresa constituyen una “molestia pública” y si deben imponerse cambios estructurales en sus productos.
Un caso con posibles cambios millonarios
El juicio podría tener fuertes consecuencias para Meta, tanto en términos económicos como operativos. La matriz de Instagram y Facebook podría verse obligada a modificar el funcionamiento de sus plataformas en Nuevo México si el tribunal acepta las peticiones de la fiscalía estatal.
El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, acusa a la compañía de no proteger a los menores y de engañar al público sobre los riesgos asociados al uso de sus redes sociales.
Antecedentes legales contra la compañía
El caso llega después de que Meta perdiera una primera fase del proceso. En marzo, un jurado determinó que la empresa violó deliberadamente la Ley de Prácticas Desleales de Nuevo México y le impuso una multa de 375 millones de dólares.
Este juicio se suma a otros litigios recientes contra grandes tecnológicas en Estados Unidos. En Los Ángeles, Meta y YouTube fueron halladas responsables en un caso civil relacionado con la adicción de menores a las redes sociales.
Las medidas que pide la fiscalía
Entre las exigencias del fiscal general figuran cambios profundos en las plataformas, como bloquear el acceso a menores de 13 años, eliminar cuentas existentes de menores y prohibir el acceso a adultos vinculados con explotación sexual infantil tras una sola infracción.
Además, la fiscalía reclama cerca de 3.700 millones de dólares en costos de reparación, según un informe trimestral de la propia compañía.
Las medidas cautelares solicitadas también podrían obligar a Meta a modificar de manera sustancial sus servicios en el estado.
Meta advierte sobre dificultades técnicas
La empresa ha rechazado las exigencias al considerarlas técnicamente inviables. También ha advertido que podría suspender sus plataformas en Nuevo México si no se alcanza una solución viable.
El desenlace del juicio será observado de cerca por reguladores, empresas tecnológicas y defensores de la seguridad infantil, ya que podría sentar un precedente sobre la responsabilidad de las redes sociales en la protección de menores.