El Giro de Italia volvió a encender la pasión del ciclismo en Latinoamérica. Uruguay celebra el histórico debut de Thomas Silva, Colombia recupera la ilusión con Egan Bernal, Ecuador festeja el triunfo de Jhonatan Narváez y Venezuela vibra con el segundo lugar de Orluis Aular en la cuarta etapa.
Silva, corredor del Astana, ya hizo historia. Se convirtió en el primer uruguayo en competir en el Giro, el primero en ganar una etapa y el primero en vestir la maglia rosa. Aunque la cuarta etapa lo hizo caer en la clasificación general, su impacto ya cambió el lugar del ciclismo en Uruguay.
El joven de Maldonado, de 24 años, llegó tarde al profesionalismo. Hace solo tres años era ciclista aficionado. Antes, de niño, había dejado el fútbol por la bicicleta, influido también por su abuelo, el excorredor Carlos Coussan.
Colombia también mira el Giro con esperanza. Egan Bernal, campeón del Tour de Francia 2019 y del Giro 2021, sigue emocionando a su país después del grave accidente que sufrió en 2022. Aunque la cuarta etapa le hizo perder una posición, se mantiene entre los protagonistas.
Einer Rubio, del Movistar, también aparece bien colocado. Tras cuatro etapas, marcha decimocuarto y cerca del líder, Giulio Ciccone. El año pasado terminó octavo y en 2023 ganó una etapa. En cambio, Santiago Buitrago tuvo que abandonar tras una caída en la segunda jornada.
Ecuador llegó con varias cartas fuertes. Narváez ganó la cuarta etapa y sumó su tercer triunfo en la Corsa Rosa, después de sus victorias en 2020 y 2024. Jefferson Cepeda, por ahora, es el ecuatoriano mejor ubicado en la clasificación general.
Venezuela también tuvo motivo para celebrar. Orluis Aular fue segundo en la etapa ganada por Narváez, una actuación que le permite recuperar confianza después de algunas dudas previas al inicio de la competencia.
En Chile, la atención está puesta en Vicente Rojas, del Bardiani CSF-Faizanè. Es apenas el segundo ciclista chileno en disputar el Giro, 15 años después de Carlos Oyarzún. Su misión será buscar fugas largas y aportar combatividad al equipo italiano.
El Giro apenas comienza, pero Latinoamérica ya dejó señales claras. Entre historias de recuperación, debuts históricos y victorias de etapa, la región volvió a mostrar que tiene piernas, carácter y hambre para competir en una de las carreras más exigentes del mundo.