Un migrante muerto centro detención volvió a encender las alertas sobre las condiciones de custodia migratoria en Estados Unidos. Un ciudadano nicaragüense de 36 años falleció esta semana en la mayor instalación de detención para inmigrantes del país, ubicada en una base militar al sur de Texas, elevando a tres el número de muertes registradas allí en lo que va del año.
Las autoridades identificaron al fallecido como Victor Manuel Díaz. Según informó el Servicio de Inmigración y Aduanas, el hombre murió por suicidio y se abrió una investigación para determinar la causa oficial del deceso. La agencia señaló que el caso está siendo revisado conforme a los protocolos internos.
Díaz había sido detenido por ICE el pasado 6 de enero en Mineápolis, Minnesota, un estado donde en las últimas semanas se ha intensificado la presencia de agentes migratorios, generando protestas y enfrentamientos con sectores de la sociedad civil. Posteriormente fue trasladado a Texas, a más de 2.000 kilómetros del lugar de su arresto.
El migrante había ingresado a Estados Unidos en marzo de 2024 por la frontera con México, donde se entregó a las autoridades. En ese momento recibió un permiso de entrada al país, una práctica habitual bajo administraciones anteriores y contemplada en la legislación migratoria, que fue eliminada posteriormente bajo el actual Gobierno.
El fallecimiento ocurrió en el centro conocido como Camp Montana, una instalación compuesta por tiendas levantadas en la base militar Fort Bliss, en las afueras de El Paso. Esta es la tercera muerte registrada en el lugar en lo que va de año.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos han denunciado reiteradamente las condiciones en ese centro. Según un informe de la ACLU, Camp Montana presenta un patrón de abusos que incluye golpizas, abusos sexuales por parte de agentes, amenazas para forzar deportaciones a terceros países, negligencia médica, alimentación insuficiente y la negación de un acceso efectivo a la defensa legal.
Esta semana, además, The Washington Post informó que un médico forense indicó a la hija de Geraldo Lunas, el segundo migrante fallecido este año en el centro, que la muerte de su padre se debió a asfixia y que probablemente será clasificada como homicidio en el informe final.
El caso del migrante muerto centro detención se produce en un contexto de detenciones récord. Bajo el actual Gobierno, más de 73.000 personas permanecen en promedio bajo custodia migratoria, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001, según datos filtrados a la cadena CBS News. El año pasado fue el más mortífero en al menos dos décadas para personas detenidas por ICE, con más de 30 fallecidos registrados.










