Cole Tomas Allen, el hombre acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, se declaró este lunes no culpable de los cuatro cargos federales presentados en su contra. La comparecencia tuvo lugar ante un tribunal federal en Washington, donde el sospechoso permanece detenido mientras avanza el proceso.
Allen, de 31 años y residente de Torrance, California, enfrenta una acusación de intento de asesinato contra el presidente de Estados Unidos. Ese cargo podría acarrearle cadena perpetua si es declarado culpable. También fue imputado por delitos relacionados con el transporte y uso de armas de fuego, además de agresión a un agente federal con un arma mortal.
El caso Cole Allen Trump se remonta al 25 de abril, cuando el acusado presuntamente burló un control de seguridad en el Washington Hilton, donde se celebraba la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Según las autoridades, iba armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos.
Cole Allen Trump y una acusación de alto perfil
De acuerdo con la acusación federal, Allen intentó ingresar al área del evento, donde se encontraban Trump, la primera dama Melania Trump, el vicepresidente JD Vance, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y otras autoridades.
Las autoridades sostienen que el sospechoso corrió más allá de un punto de seguridad y disparó contra un agente del Servicio Secreto. El agente fue alcanzado en el chaleco antibalas y sobrevivió. El incidente obligó a evacuar al presidente y a otros altos funcionarios, aunque no se reportaron víctimas mortales.
La Fiscalía del Distrito de Columbia presentó una acusación revisada ante un gran jurado, que añadió el cargo de agresión a un agente federal con un arma mortal. Ese cuarto cargo se suma a las imputaciones iniciales por intento de asesinato, transporte de armas de fuego y descarga de un arma durante un delito de violencia.
Un escrito previo y dudas sobre el proceso
Según los investigadores, Allen habría enviado minutos antes del incidente un escrito a sus familiares en el que señalaba como objetivo a miembros de la Administración Trump. Las autoridades aún investigan el alcance de sus motivaciones y la preparación previa del ataque.
Durante la audiencia, la defensa de Allen pidió apartar del caso al fiscal general interino Todd Blanche, a la fiscal federal Jeanine Pirro y a sus oficinas, al alegar posibles conflictos de interés. Ambos altos funcionarios estaban vinculados al evento o al entorno de la Administración, según los argumentos de la defensa.
El caso también ha generado cuestionamientos por las condiciones de detención del acusado. La jueza Zia Faruqui pidió disculpas la semana pasada por las condiciones en las que Allen fue mantenido en prisión, después de que sus abogados denunciaran que pasó varios días en una celda de aislamiento. AP reportó que Allen fue colocado bajo vigilancia por riesgo de suicidio tras decir a agentes del FBI que no esperaba sobrevivir al ataque.
Un caso que seguirá en tribunales
La declaración de no culpabilidad abre una nueva etapa judicial. Allen seguirá detenido mientras el tribunal analiza las próximas mociones de la defensa y la Fiscalía prepara su caso. Su próxima comparecencia está prevista para el 29 de junio, según AP.
Por ahora, el caso Cole Allen Trump combina una acusación extremadamente grave, una investigación federal de seguridad presidencial y un debate legal sobre el manejo del proceso. La Fiscalía sostiene que Allen cruzó el país armado y preparado para cometer un acto de violencia política. La defensa, en cambio, comienza a disputar tanto el caso como las condiciones del procedimiento.
El episodio también refuerza la presión sobre los dispositivos de seguridad en eventos políticos de alto perfil. La cena de corresponsales suele reunir a funcionarios, periodistas, legisladores y figuras públicas en un mismo lugar. En esta ocasión, el ataque fue contenido antes de llegar al salón principal, pero el caso dejó claro que la amenaza fue seria y que el proceso judicial apenas empieza.