La muerte de Valentino este lunes en Roma, a los 93 años, ha sacudido a Italia y al mundo de la moda, que despide a uno de los grandes referentes de la alta costura del siglo XX y a un creador considerado el último gran emperador de la elegancia italiana.
La Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti confirmó el fallecimiento del diseñador en un breve comunicado difundido en redes sociales, en el que indicó que murió en su residencia de Roma, rodeado de sus seres queridos. La capilla ardiente se instalará este miércoles y jueves en el PM23, centro cultural de la fundación en la capital italiana, mientras que el funeral se celebrará el viernes 23 en la Basílica de Santa María degli Angeli e dei Martiri.
Nacido el 11 de mayo de 1932 en Voghera, en la región de Lombardía, Valentino Garavani fundó su casa de moda en Roma a finales de los años cincuenta, tras formarse en París. Presentó su primera colección en 1959 y, desde entonces, se consolidó rápidamente como uno de los grandes nombres de la alta costura italiana.
Su estilo, basado en una elegancia atemporal, líneas depuradas y una atención obsesiva al detalle, definió una era. El llamado “rojo Valentino” se convirtió en su sello inconfundible y vistió durante décadas a casas reales, actrices y figuras internacionales, reforzando la proyección global de la moda italiana.
Las reacciones institucionales no se hicieron esperar tras conocerse la muerte de Valentino. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, lamentó la pérdida del “maestro indiscutible del estilo y la elegancia” y de un “símbolo eterno de la alta costura italiana”. El presidente de la República, Sergio Mattarella, destacó que el mundo de la moda le debe “grandes intuiciones y espléndidas creaciones” y subrayó su capacidad para ir más allá de tendencias y convenciones.
Desde el sector creativo, diseñadores y estilistas de distintas generaciones coincidieron en resaltar su legado. Donatella Versace lo definió como “un verdadero maestro”, mientras que Rocco Barocco aseguró que Valentino “había nacido para hacer moda”. Giambattista Valli compartió un mensaje personal en el que reconoció la influencia decisiva del diseñador en su vocación y en su manera de entender la belleza.
También Giulio Felloni, presidente de la Federación Moda Italia-Confcommercio, subrayó la dimensión histórica del creador y afirmó que su herencia seguirá inspirando a empresarios y profesionales del sector durante generaciones.
La muerte de Valentino se produce apenas cuatro meses después del fallecimiento de Giorgio Armani, otro pilar del diseño italiano. La familia Armani expresó su pesar y recordó la relación de respeto y admiración mutua que ambos mantuvieron durante décadas.
Retirado de las pasarelas desde 2007, Valentino continuó siendo un referente mundial del lujo y la sofisticación. Con su desaparición, la alta costura italiana pierde a uno de sus últimos grandes embajadores y a un creador cuya visión de la moda seguirá asociada, de forma inseparable, a la idea de elegancia eterna.










