En los Mundiales, los goles suelen quedarse con los titulares. Pero muchas historias de gloria también se escriben desde el arco.
Peter Shilton y Fabien Barthez comparten uno de los récords más importantes para un guardameta en la Copa del Mundo. Ambos lograron dejar su portería en cero en 10 partidos, una marca que todavía resiste el paso del tiempo.
El inglés Shilton construyó su registro entre los Mundiales de España 1982 e Italia 1990. Fue una figura clave para Inglaterra y uno de los porteros más consistentes de su generación.
Su marca pudo ser aún mayor. Sin embargo, se cruzó con momentos históricos como el Mundial de México 1986, donde Diego Armando Maradona marcó dos de los goles más recordados de todos los tiempos. También sufrió en Italia 1990, cuando Andreas Brehme fue decisivo para Alemania.
Barthez, campeón y símbolo francés
Fabien Barthez alcanzó la misma cifra entre Francia 1998 y Alemania 2006. Su momento más alto llegó en el Mundial de 1998, cuando Francia conquistó el título en casa.
En aquel torneo, Barthez apenas recibió dos goles. Su seguridad fue clave para un equipo que combinó talento ofensivo con una defensa muy sólida.
El arquero francés también quedó en la memoria por un gesto icónico: el beso que Laurent Blanc le daba en la cabeza antes de cada partido. La imagen se convirtió en parte del ritual de aquella Francia campeona.
Los perseguidores del récord
Detrás de Shilton y Barthez aparecen otros nombres enormes. El alemán Sepp Maier y el brasileño Cláudio Taffarel lograron ocho partidos con el arco en cero.
Con siete figuran porteros como Manuel Neuer, Fernando Muslera e Iker Casillas.
El caso de Casillas es especial. En Sudáfrica 2010, blindó el arco español en las cuatro rondas de eliminación directa. España solo recibió dos goles en todo el torneo y levantó su primera Copa del Mundo.
Gianluigi Buffon también dejó una huella enorme. En Alemania 2006, Italia fue campeona y el arquero solo recibió dos goles en siete partidos. Ninguno llegó en jugada activa de un rival: uno fue en propia puerta y otro fue el penal de Zinedine Zidane en la final.
El reto para 2026
El Mundial 2026 abrirá una nueva oportunidad para los grandes porteros actuales.
Thibaut Courtois llega con siete partidos mundialistas sin recibir goles. Alisson suma cinco y también buscará acercarse a los primeros puestos.
También habrá atención sobre figuras recientes como Jordan Pickford, Yassine Bounou y Emiliano “Dibu” Martínez. Los tres fueron protagonistas en Qatar 2022 y demostraron que un arquero puede cambiar el destino de una selección.
Pickford dejó su arco en cero en tres de cinco partidos. Bounou lo hizo en tres de seis y fue clave en la histórica campaña de Marruecos. Martínez también firmó tres porterías invictas y terminó levantando la Copa con Argentina.
Más partidos, más oportunidades
El nuevo formato de 48 selecciones puede modificar esta estadística. Habrá más equipos, más partidos y una ronda eliminatoria adicional.
Eso puede dar más oportunidades para sumar porterías invictas. Pero también aumentará la exigencia. En un Mundial más largo, mantener el arco en cero será todavía más difícil.
Cada error pesará más. Cada atajada puede cambiar una serie. Cada partido sin recibir goles será una pequeña obra defensiva.
Cuando empiece el Mundial 2026, muchas miradas estarán sobre los delanteros. Es normal. Los goles venden emoción inmediata.
Pero la historia insiste en otra verdad: los campeones suelen construirse desde atrás. Shilton y Barthez siguen en la cima porque entendieron algo básico del fútbol mundialista: antes de ganar, hay que resistir.










